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Seduce a telespectadores de todas las edades con su estilo suave y una belleza que engancha a los hombres y no avasalla a las que son menos guapas que ella. Por primera vez en su vida, la mujer más deseada de España despliega su fresco lado sensual y erótico para el nuevo MAN.
Hablamos en el salón de su casa, un tranquilo reducto pegado a la vorágine de la Puerta del Sol madrileña. Afuera, imagino a los tunos sacándoles las perras a los turistas, a los trileros rodeados de incautos y a ese mimo que, en la esquina de su casa, mantiene puntualmente el tipo de seis a diez, todo pintado de oro, sobre su pedestal. Cuando Nuria se sienta enfrente, aún me estoy preguntando (y le pregunto) sobre aquella encuesta de Interviú el verano pasado que la consagró como la mujer más deseada por los españoles, venciendo a... todas las que os imagináis.
¿Qué se siente al ser la mujer más deseada de España? Lo primero que pensé es que era una broma de Juan, mi marido, que me lo dijo por teléfono. Y cuando compré la revista, lo tuve que leer varias veces para creérmelo. Y cuando me lo creí, me dio un gran subidón. Acababa de dar a luz y esa encuesta se había hecho estado yo en pleno embarazo. Cuando vas a tener un hijo piensas: "Soy mayor, se me acaba el sex appeal, el atractivo..." y fue una inyección de autoestima muy fuerte.
Lo que yo pensé, sinceramente, es que nunca te había visto como chica boom. A mí también me chocó, porque parece que las rubias exuberantes siempre se llevan las de ganar esas cosas. Resulta que yo era la única morena entre las seis primeras.
Hablando de belleza física, ¿cuál es tu punto fuerte? Según me dicen, la boca.
UNA CHICA CON SUERTE Nuria Roca, hija de abogado-economista y profesora de instituto, nació en Moncada (Valencia) el 23 de marzo de 1972. Es la mayor de cuatro hermanos cuyos padres se separaron hace 27 años y se llevan muy bien. De ciencias más que de letras, estudió arquitectura técnica con la idea (que conserva) de hacer Bellas Artes cuando cumpla los 50. 'Tele'. En 1993 comenzó presentando en Canal 9 el programa Enhorabona, un concurso diario de dos horas. En 1998 saltó a la fama con Waku Waku, el amable programa de animales de Chicho Ibáñez Serrador. Después no ha parado. Ficción. Mientras presentaba Nada personal, la llamaron para hacer un cameo en Siete Vidas. Cuando la vio Emilio Aragón, creó un papel a su medida en Javier ya no vive solo. Empresaria. Su nueva faceta es la empresarial, al haber montado junto a su marido, el periodista Juan del Val, la productora televisiva La Boleta para lanzar sus propios proyectos. ¿Cómo llegaste a televisión? El motor de mi vida es no saber nunca lo que va a ocurrir ni dentro de dos semanas. Concursé en un programa de Canal 9, luego me llamaron para unas pruebas... Y me lo tomé como algo que me aportaría cosas y me permitiría conocer gente nueva... pero igual que entrar en un bar desconocido a ver qué te encuentras.
Tus maneras sugieren que no has roto un plato en tu vida, pero tampoco vienes de una familia digamos... convencional. Tuve una educación muy laica. Mis padres están separados desde hace 27 años, divorciados desde que hubo Ley de Divorcio, y de pequeños nos trataron como a adultos. Los dos fueron muy hippies en su momento, y han seguido siendo siempre muy liberales y responsables con sus hijos. Fue una suerte que se separaran tan pronto porque para mi, con 4 años, eso era lo normal. Gracias a su esfuerzo de llevarse estupendamente, no tuve ningún trauma.
¿Qué efectos ha tenido esa infancia en tu carácter? Haber vivido muchas cosas, tener una familia atípica, estudiar aquí y allá o haber viajado bastante hace que me adapte muy naturalmente a las circunstancias. Me considero una mujer serena, pero a la vez muy inquieta.
¿Militas de valenciana? Los valencianos somos gente de espíritu contento. Se habla mucho de esa luz mediterránea de los cuadros de Sorolla. Y yo creo que hemos llevado esa luz a nuestra vida. Yo la siento muy dentro, para mi son muy importantes las raíces. No soy de extremos, pero creo que todos somos algo nacionalistas. Primero, de nuestra familia, luego de nuestra provincia, y así hasta llegar a ser ciudadanos del mundo.
¿Cómo eres de verdad? ¿Qué cosas te conmueven o apasionan? Soy visceral. Me pongo muy contenta y muy cabreada, a veces sin demasiados motivos para una cosa ni la otra. Soy tan impulsiva que, a veces, tengo que arrepentirme de lo que digo, pero tampoco me importa pedir perdón cuando es necesario. Y, sobre todo, soy muy positiva. La vida familiar es lo que más felicidad me aporta, pero la felicidad nunca puede ser completa, sino que se hace de momentos.
¿Nunca muestras debilidad? Sólo la transmito a quienes tengo cerca. Creo que soy una persona muy fuerte. En circunstancias extremas, tiro para delante cargando con todo, no me amedrento. Los embites me gustan porque me hacen poner en guardia. No me veo en un despacho de 8 a 14.
¿Te llevas a casa los problemas de trabajo? (Juan del Val, arrellanado en el sofá de enfrente, da su opinión, y Nuria asiente...) "Después de un programa que no ha salido bien, jugamos al parchís. La tele es su profesión, le encanta y está muy bien pagada, pero ella la vive con suficiente distancia."
¿Prefieres presentar un programa o actuar en una serie? La tele me gusta más que la ficción, porque soy muy impaciente y la televisión es más inmediata. A mi me gustaría el directo, porque te obliga a solucionar situaciones.
Yo te he visto temblar antes de empezar un directo... Ese miedo a no saber qué va a pasar lo tengo siempre antes de empezar, y malo el día que esté tranquila, porque no tendrá aliciente. Pero nunca pienso que hay mucha gente viéndome. A mí sólo me está viendo la cámara.
¿Sufriste grabando Javier ya no vive solo? Yo tengo mucho sentido del ridículo, y no me puedo permitir que una escena me salga mal. Me da una vergüenza terrible que alguien tenga que repetirla por mi culpa. Lo paso mal por el que tengo al lado, sea un extra o un actor conocido.
¿Qué ha sido lo mejor de tu paso por la serie? Conocer al equipo. He trabajado muy a gusto con todo el mundo. Cuando vienes de la tele, hay cierto reparo con los actores, pero ahí fui uno más desde el primer día, sabiendo todos ellos que yo no era actriz.
La televisión ahora mismo es una orgía de noticias rosa y cámaras ocultas. ¿Qué sensación te produce eso? La de algo peligroso. Es muy fácil traspasar una línea muy delgada entre lo que para mí es legal y lo que no. Y cuando algo coarta la libertad, me parece nefasto, da igual en la tele que en la política. A lo mejor se sabe cuando las cosas se hacen voluntariamente, pero cuando se hacen sin la voluntad de las personas me parece mal, seas conocido o anónimo. La televisión está malacostumbrando a la gente en muchas cosas. No existe tanto corazón porque la gente lo consuma, sino que lo consume porque se lo dan...
¿Cómo has logrado tú el respeto por la intimidad? Hay que ir con pies de plomo, y tengo la suerte de que lo bueno vende menos que lo malo. Es más fácil si no entras en el juego de ganar dinero por contar cosas tuyas. Parece que eso se toma como baremo y, en el momento en que cobras, todo el mundo se puede meter en tu vida. (Juan, desde el sofá, apostilla: "Nuria no despierta ese tipo de morbo. Es mucho más atractivo para la prensa del corazón un personaje como Belén Esteban que Nuria...")
Ahora estás montando con Juan tu propia productora. Explica ese paso. Me atrae poner en práctica lo que he aprendido, y hacer televisión detrás de proyectos. La televisión atraviesa un momento de crisis creativa. Presentas un proyecto, y se habla más de cuánto va a costar que de la idea o el fin con que se hace. Se olvida la función de entretener, educar y difundir, por los resultados económicos y publicitarios.
¿El comunicador debe ser también opinador? En cierta medida, lo que se ve por televisión existe, y lo que no, no existe. Así que estar ahí es una responsabilidad, porque puedes hacer que una niña de 15 años a la que le gustas muchísimo, si dices que no comes tal cosa, no la va a comer. Tu influencia depende del programa que hagas, pero ahora mismo, sí admito a la gente que da su opinión en un tema como Irak sin importarle las consecuencias..
¿Cuál es tu posición al respecto? Estoy absolutamente en contra de una intervención como la que se ha hecho en Irak. Creo que nos va a traer consecuencias muy negativas. Y cuando se critica que la gente utilice cualquier mérito o plataforma para dar su opinión... pues yo creo que es en estas cuestiones donde se deben movilizar, y no en otras.
¿Influye en tu valoración el pensar en el futuro que puede esperarle a tu hijo? Sí, porque el futuro de un pequeño lo ves a largo plazo. No sabes cómo va a estar el mundo y te preocupas bastante.
¿Es más fuerte la maternidad que el sexo? La pasión es fundamental en mi vida. Experimentar sensaciones agradables y muy viscerales, como tener un hijo o pasar una noche de sexo espectacular... es fantástico (Juan del Val se levanta...)
"¿Puedo hacer yo la última pregunta? Nuria, has hablado de tu empeño por conservar tu intimidad... ¿Por qué haces, entonces, este reportaje?" Porque los que estamos en esta profesión tenemos un ego muy abultado.
¿Así que tienes ego? Por supuesto, y bastante agudizado.
Pues me alegro de que te hayas decidido a manifestarlo en este momento de nuestra historia común. Y espero que te guste el resultado. Estoy convencida. Si no, no lo haría. Yo voy siempre un poco sobre seguro. Arriesgo, pero lo justo.
PLACERES PRIVADOSPINTURA: su manera favorita de jugar cuando era niña. Continuamente dibujaba, pintaba y hacía cosas más complicadas con las manos, como restaurar muebles. TOROS: nunca se había fijado en la fiesta hasta que Juan le explicó bien sus entresijos logrando contagiarle su gran afición. Aún así. se sigue considerando una "aficionada consorte". Aclara "Disfruto de los toros porque todo lo que les rodea es atractivo, pero no me pierden." MÚSICA: "Soy muy antigua en eso. Me vuelven loca los cantautores, y especialmente Lluis Llach, cuya discografía completa me regalaron por mi último cumpleaños. También me gustan los Beatles y Dire Straits, a los que vi en directo." DESCANSO: "Lo que más me relaja es ver películas." Tiene un sistema de home cinema y una colección de DVD'S que para sí quisieran muchos cinéfilos. Texto: Juan Carlos de Laiglesia. Fotos: Armando Cattarinich y Pepe Botella. Maquillaje y peluquería: Alicia Jara y Pilar Lucas Estilismo: Abraham Gutiérrez y Mónica Morán. |