Eres Más - Agosto 2001. Imprimir E-mail

Esta joven valenciana iba para arquitecto técnico pero un día, por cosas del destino, la televisión se le cruzó en su camino. Nuria no lo dudo ni un momento y, poco a poco, se fue introduciendo en este mundillo hasta que consiguió que su bello rostro se convirtiera en una cara conocida para el espectador. Ahora, con "Nada personal", atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.

¿Cómo te sientes cuando te catalogan como la "sustituta" de Javier Capitán de "El Informal"?

Sólo me siento sustituta hasta septiembre del hueco que ha dejado "El Informal". Nuestro programa está en el mismo horario, dura lo mismo, está basado en reportajes, pero "El Informal" está más enfocado hacia noticias políticas, de actualidad y nosotros nos centramos más en corazón y crónica social.

Los espectadores nos hemos acostumbrado a ver tu faceta más dulce en programas como "Waku-Waku" y eso de pasar ahora a criticar la vida social y la farándula...

Pues a mí me gusta porque me permite ser yo misma y hacer más registros. En los concursos está todo muy encorsetado pero en programas como Nada personal aprendes mucho.


¿Cuéntanos cómo fue tu primer encuentro con Chicho Ibáñez Serrador, tu descubridor en "Waku-Waku"?
Chicho jugó un papel principal, ya que me dio la oportunidad a nivel nacional de hacer un programa. Yo llevaba cuatro años trabajando en Canal 9 y lo conocí cuando estaba preparando El semáforo. Un amigo me comentó que estaban buscando gente en su productora, llamé y le mandé una cinta. Al día siguiente me dijo que cuándo podría irme para Madrid. Tuvimos una reunión, le gusté pero creo que yo no encajaba en su proyecto de "El semáforo". Me marché y al cabo de dos años estaba haciendo las retransmisiones de la boda de la Infanta en Barcelona para Canal 9, cuando se puso en contacto conmigo para decirme que ya tenía programa para mí. Y así empezamos a hacer el "Waku".

¿Tenías muy claro que te querías dedicar a este mundillo?

En absoluto. Yo me metí en esto porque fui a concursar a un programa de televisión con el fin de sacar dinero para el viaje de final de carrera. Después de concursar me llamaron para ver si me quería presentar a un cásting y me lo tomé como un trabajo de verano. Cuando llevaba cuatro o cinco años, me empecé a plantear que ésta ya era mi profesión.

¿Y nunca te has arrepentido de haber dejado la Arquitectura?

No, porque tampoco la dejé a medias, sino que la terminé. No me arrepiento porque, además, es algo que le pasa a muchísima gente. En mi caso es muy vistoso porque soy conocida pero yo tengo muchísimos compañeros que han estudiado Económicas y están con un negocio. Cuando empiezas en la facultad todavía no tienes las cosas muy claras.

A finales del año pasado presentaste el magazine "Buenas tardes" con el que no tuviste mucha suerte. ¿Te sentiste muy presionada por Telecinco?
Pues sí, porque el programa duró un mes y una semana. Cuando un espacio no funciona no hay ni buen ambiente, ni nada porque todo el mundo quiere tener buenos resultados.

¿Crees que tener en la competencia a Ana Rosa Quintana fue demasiado fuerte?

Ésa es una razón de peso, además, la telenovela de TVE también tiene mucha tirada. Yo creo que la franja de la tarde de Telecinco es muy complicada porque no tiene un público muy asentado y para poder captar al espectador de otras cadenas tienes que ofrecer algo mejor y distinto. Nosotros no lo estábamos haciendo.

¿Tu salida del programa se debió a María Teresa Campos?

No, fue debido a que el programa estaba realmente muerto. El programa se acabó mucho antes. Fue una especie de agonía para ver si podíamos remontar algunos puntos de audiencia. Cuando se me comunicó que terminábamos, casi me puse a dar saltos de alegría. Creo que cuando las cosas no funcionan se tienen que quitar. Mi error fue continuar después de los pésimos resultados de Navidad. Pero hay mucha gente trabajando que merece todo el respeto del mundo y por eso lo intentamos.

¿Es María Teresa Campos un modelo a imitar?
Creo que es lo mejor que hay comunicando. Sabe dominar el plató como nadie, tiene una naturalidad innata que logra transmitir y poca gente sabe hacerlo así. Además, es capaz de hacer cualquier cosa porque en su magazine habla de los temas más diversos.

¿Qué aprendiste de "Buenas tardes"?

Yo del "Buenas tardes" no aprendí nada, sinceramente. No estaba cómoda y acabé incluso dudando de mi propia profesionalidad. En cambio, como persona, sí que aprendí cosas que guardo para mí.

En tus inicios compartiste programa con Ximo Rovira. ¿Te verías como copresentadora con él en el polémico "Tómbola"?

No me importaría, aunque no creo que lo hiciese. Me parece una fórmula extraordinaria. ¡Ya les gustaría a muchas cadenas tenerlo para poder rentabilizar un producto como lo hacen en Canal 9! Se ha convertido en un referente de la prensa del corazón. Es un programa que no te engaña porque tú sabes lo que vas a ver.

La gente siempre acaba metiéndose con las presentadoras guapas pero tengo la sensación de que contigo no acostumbra a pasar eso, ¿alguna idea de por qué?
¿Quieres decir...? (Risas). Hay un poquito de todo pero afortunadamente he tenido bastante suerte. Depende mucho del tipo de programa que hagas, como en mi caso que son familiares, que no agredes a nadie, más blandos. Esa imagen me ha favorecido en cierto modo.

 


Esther Veiga