Nuria Roca. La sonrisa fresca de la teleEs la presentadora del momento, la chica de belleza cercana y amable que conduce con eficacia tres programas televisivos: La casa de tus sueños, Waku-Waku y Fem Tele. Está feliz: el trabajo va viento en popa y se casa en octubre. Antes de meterse de lleno en los preparativos, ha posado en Valencia, para TELVA, con la ropa de sus colores favoritos.
La mañana se presenta fresca, pero el sol brilla y decidimos acercarnos hasta el balneario de Las Arenas, uno de esos lugares de ocio frecuentado por los valencianos de toda la vida. Se trata de un recinto privado al borde del mar con arquitectura de los años cincuenta y colorido pastel, una especie de little Habana con desconchones incluidos hasta el que se acercan los veraneantes para tomar baños de sol y enérgicas paellas. En este escenario, momentos antes de comenzar la sesión, mientras el maquillaje masajea el cutis para relajar la expresión del rictus. Nuria Roca aguarda con cierta zozobra la llamada decisiva: la noche anterior, TVE emitió la primera entrega de su nuevo programa, el concurso La casa de tus sueños, y el resultado de los índice de audiencia le trae por la calle de la amargura. Al fin, canturrea el móvil: "¿Si, si? ¿Un 10 por ciento? ¿Que subió al treinta y tres al terminar la película de la dos? Uf... No está nada mal se puede hablar de éxito". Al otro lado del aparato, el productor escupe las cifras despiadadas, los porcentajes puros y duros, mientras el estilista cepilla la abundante cabellera azabache de la presentadora y la recoge en una tirante cola de caballo. Por fin. Nuria se ha quitado un peso de encima, el delicado trance de los datos. Ahora todo está en orden: el programa ha funcionado, y puede volcarse de lleno en el asunto de las fotos.
La agenda de esta valenciana de 27 años está repleta hasta el 2001. En estos momentos graba tres programas a la semana: Waku-Waku, y el recién nacido La casa de tus sueños en la primera, y Fem Tele, un espacio de entrevistas en el canal autonómico valenciano. Madrid-Barcelona-Valencia: el periplo se repite cada siete días, el ritmo se ha vuelto trepidante, pero Nuria no pierde su sonrisa amable ni en los momentos de máximo apuro. El trabajo se acumula, y por si fuera poco prepara boda. Se casa el 6 de octubre con Juan del Val, un periodista de 29 años al que conoció durante un reportaje para la revista Man y por el que dejó plantado a Vicente, su novio de toda la vida. "Recuerdo bien aquella entrevista. Fue a finales del 98, se realizó en el aeropuerto de Manises... Y perdí tres aviones". La vida de esta joven de belleza latina continúa cambiando a medida que avanzan los acontecimientos. Atrás quedan los tiempos de estudiante de Arquitectura Técnica, carrera que terminó a marchas forzadas compaginándola con su primer programa en la televisión para el canal valenciano, ¡Enhorabona! "Empecé por casualidad, y ahora me he convertido en una profesional de la comunicación. Seguramente nunca ejerceré como aparejador". Ha dejado Valencia definitivamente y se ha instalado en Madrid, donde ahora rehabilita la casa de sus sueños, un piso antiguo en el centro de la ciudad en el que vivirá con Juan cuando acaben las obras que ahora les llevan de cabeza. A medida que avanza la sesión de fotos Nuria va ganando en belleza y soltura, en complejidad con la cámara. Está morena y posee el perfil de una reina azteca. En la playa de la Malvarrosa, frente a la línea azul del Mediterráneo, la chica de la tele se ha convertido en una sirena que rebosa felicidad. Su novio sigue la sesión embelesado, mientras ella entre click y click, da saltitos sobre la arena y resopla contra las palmas de sus manos para combatir el frío húmedo del atardecer valenciano.
Cuaderno de estilo -¿Qué colores son sus favoritos? -Los luminosos. El azul, el verde, el rosa, el naranja, los colores que dan vida. -¿Y se los pone, o acaba siempre de negro? -Me encanta el negro, pero me atrevo con los fuertes. -¿Con qué prenda se siente mejor? -Con pantalones, me dan mucha libertad de movimientos. Vaqueros o sastre, pero pantalones. -Para ser elegante... -Hay que nacer, sin duda. Dos mujeres con el mismo traje; una es elegante y otra no. Por supuesto que la ropa ayuda, pero si no hay materia prima, no hay nada. -Defina su estilo. -Huyo de lo estridente, de los grandes escotes y la ropa muy ceñida. Yo prefiero la naturalidad, e intento que lo que llevo no pueda conmigo. -En su armario hay... -Muchos pantalones, bastantes zapatos y jerseis. -Sus diseñadores favoritos. -No tengo, no busco ropa de diseñador, me guío más por lo que me llama la atención en un escaparate. -¿Le gustan las joyas? -Sólo si son muy discretas y se lucen escasas. -¿Y los relojes? -Me encantan. Los míos son un Cartier de acero y oro y un Rolex de acero. Me parecen muy bonitos los Gucci. -De noche se pone... -Un vestido largo sencillo, de un tejido liso y sin muchos adornos. -¿Le gustan las pieles? -El cuero y el ante. -¿Tarda mucho en arreglarse? -Tardo mucho en decidir qué me pongo.
TELVA - Marzo 2000, nº731. Escribe: Montse Cuesta. Estilismo: Julia Martínez. Fotos: Jens Grudmann. |